Es un revestimiento de suelo; la característica principal de este sistema es la instalación flotante, o sea no está en ningún momento en contacto con el soporte.
Entre sus ventajas esta la de la fácil instalación, no hay obras ni escombros y no hay que vaciar la casa de enseres y muebles. Al colocarse las lamas completamente fijadas (sistema clic) o encoladas (sistema tradicional) entre sí, la tarima se comporta como si fuese de una pieza, por lo que hay que dejar una holgura perimetral para permitir las dilataciones y contracciones de la misma por los cambios de temperatura y humedad. Es decir, la tarima flota (de ahí el término flotante) sobre el antiguo pavimento.
La tarima flotante puede ser sintética o de madera y colocarse mediante sistemas de clic o encolado, siendo este último más adecuado para las tarimas de madera. |